No quiero fobias, no quiero historias, no quiero descartes, solo que me desgastes.
Ni roles, ni poses, no quiero tampoco lecciones, ni opiniones de absurda coherencia.
A mi me gusta igual.
¡Métrica! Ponte a contar silabas. ¿Silvas o grabas discos? Incompetencia.
Y si. Ahora es cuando Incompetencia se despeina
intentando copiar lo que ha de ser robado.
Sampleame, arrasaras en cualquier funeral.
Dinero del estado, del estado del palo del polo que tanto saboreo, hielo
y me derrito mientras una marea roja me arrastra a morir matando mi conciencia
a base de pornografía, polen y poleo menta.
Me siento como un enano sentado en los hombros de Sansón,
veo el caos desde arriba y me hecho la siesta
sin tener que desarrollar un tema, corregir las faltas, borrar, rimar, buscar musicalidad.
¡Viva la siesta! Vive la siesta.
De pequeño, mayor, de mayor, feliz, de feliz libre y cuando sea un viejo en calzoncillos
y mi única compañía sea la de una cabra, pues subirán al cielo
los pedos que se tiren los gusanos que coman mis despojos.
¿Y qué pensara la gente? Pues que piensen, que para eso están.
Me parto con la niña repelente, pero prefiero los sermones
de Eric, Kenny, Kail y Stan
y que pague mi abogado a mi psicoanalista.
Madrid se encoge mientras yo me hago mayor
y me haces volver donde he estado agobiado
obsesionado por la narrativa y su ausencia.
¿Perdedores en mi equipo? ¡Una limosna para un exleproso!
sátira satírica que pasara desapercibida ante muchos ojos,
no Homer, no hay sitio para alguien de un coeficiente de ciento ocho
¿o es que has dejado de ver la tele?
Paso de empates y de prorrogas, aunque me siento atraído por los penaltis,
paso del chovinismo que desata un pijo en un 426eurista con mercedes.
No quiero socializarme si es así, si es así no quiero colegas, no quiero anfetas.
Quiero publicidad macarra que desprestigie a la marca
y me divierta, quiero incrustar perros patada en plasmas de infinidad de pulgadas,
reírme del dolor y que me duela de risa, quiero que no me escupas más a la cara
que me comprendes. Recuerda, va de coña.
Like a rolling stone.
La trapecista que quería que la invitaran a bailar
Hace 14 años

No hay comentarios:
Publicar un comentario