¡CANSADOS DE IR EN CONTRA! SIEMPRE EN CONTRA DE TODO (arremete a dentelladas con las palabras). Ahora iremos a favor, a favor, hasta de ir en contra. Desfrunció el ceño y siguió pisando el acelerador, con el pie agarrotado por las diferentes acepciones del verbo poner.
Ella miraba a través de sus ray ban de sol, modelo Risky Business, un campo eólico en la lejanía, pero por más que corría, nunca llegaba.
Las trepidantes luces de camiones que se cruzaban, sumado a la mezcla cafeínica que se agotaba en una botella, a la que un gilipollas por motivos de marketing decidió quitar las curvas, a él le impedían pernoctar.
Tiró la cinta de Juliette Gréco por la ventanilla, los Dead Kennedys nunca sonaron con tanta rabia, mientras terminaba de pintarse la raya.
Él y el resto, llego a una conclusión en ese momento; la acción revela al personaje.
Será lo mismo pero al contrario, contradecían las contradictorias palabras del narrador omnisciente.
Son hábiles, dejan que sigamos libres, autodestruyéndonos.
La trapecista que quería que la invitaran a bailar
Hace 14 años
