Suena la alarma del móvil, empieza a entrar claridad por la ventana. Yo me acabo de acostar hace una hora, ayer comencé a ver “Lost” y voy por el capitulo 22 y me espera el éxodo y la segunda temporada.
Le doy un manotazo al móvil, mis parpados por un momento se despegan, pero caen por su propio peso. Intuyo que se ha despiezado, pero no voy a levantarme a por el.
Oigo a los hijos de los vecinos pelearse, ¿para cuando vasectomías a partir de los doce? Se me escapa una sonrisa, mi mente crea imágenes sexuales...
Me estoy meando, pero aguantare un poco más. No lo hago por el placer en si que da apretar el coño, sino porque estoy en la cama y de aquí hoy no me mueve nadie.
El cartero llama a mi puerta, ¡mierda! Ya no llego a la segunda clase. Que se joda, solo por eso no abriré la puerta, bueno por eso y por la cama.
Ya deben ser las dos, escucho los Simpson en la tele del vecino. Por un momento hago por levantarme, pero enseguida caigo en la cuenta del capítulo que es.
Llega mi compañero de piso, un sudaca que se mata a trabajar y durante media hora al medio día sube a casa a pelársela. Tendré que esperar otro rato en mi cuarto.
Me siento, me ha entrado hambre. Abro el portátil, conecto los cascos y me pongo “el éxodo”.
Me jode tener que cocinar y más con la puta adicción que tengo a perdidos.
En la cocina, pongo a hervir agua sin saber muy bien que voy a comer. Me quedan unos pocos espaguetis y un puñado de arroz, esa será mi comida.
El mechero que he utilizado para encender el gas, no suele ser ese, alguien se ha dejado un clipper pequeño, verde brillante en la encimera. Alguien se ha quedado sin mechero...
Al final he salvado bastante bien la comida y no se si es por que he comido en dos minutos o por los remordimientos, pero algo golpea mi estomago.
Venga, haré algo de provecho, es decir, gastare dinero.
Me lavo y me visto, recojo las cosas, en la mochila, puede ser que me acerque por la biblioteca a estudiar. Cojo dinero, puede ser que compre comida, comprare tabaco...
