Últimamente me miras cómo si hubiera masturbado a tu gata. Al otro lado de tu espalda he aprendido cual es el lado bueno de las sabanas.
Las utópicas líneas de fuga de las calles de Madrid, algo tendrán que contar todavía. Cómo me dijo un mago, lo bueno y lo malo sirve. Y las insinuantes curvas que me piden fuego, ni son tan insinuantes, ni quema su fuego.
Le faltaba lo malo y lo bueno para dedicarse al oficio de musa.
Llegue a pensar, llegue a sentirme mal, llegue a ver el sexo contigo desde fuera y no me gusto. Ha sido la primera vez que no me ha gustado hacer el amor en mi vida. Por un momento creí violarte.
Solo quise parar un momento el mundo a tu lado, y me bajaste la música. Así nunca serás mi leitmotiv. Por cierto, solo quiero que sepas que soy fan de unos que se llaman L-kan.
Me condena no saber cómo hacer reír a una persona. Bien, por fin te saque algo para escribir, aunque fuese malo.
¿Sigo intentando buscar algo más?
Escribo sequía en marzo, me meta escribo en meta escritura. Que es cómo si me llegase, y mi penitencia fuese mamármela.
Creo que a ti que te ofendía mi poesía, te dedique los poemas más soeces. Y cuando aparece la que siempre está dispuesta, le digo lo bonito que a ti te faltaba.
Esto será lo bueno quizás, para mi parrafada.
Aun me debes mi mejor película y eso que lo vi venir.
La trapecista que quería que la invitaran a bailar
Hace 14 años
