domingo, 21 de junio de 2009

SEQUÍA EN FEBRERO

Nada y al tiempo todo.

Se te escapa una razón. Todo lo dices cómo si fuesen dudas y dedos te señalan cuando afirmas, confirmando las suyas.

¿Para qué te sirve ser tan inteligente?

Algún día lo sabrás... si no acabas antes con los días.

Enganchada a desengancharte. Quieres un retrato, dibujas muy mal. Nadie a simple vista diría que eres un genio.

Hoy es un día maravilloso, ensucias hojas y hojas de verborrea incontrolada, a la espera de amor, solo eso. No compites.

Te obsesionan los años bisiestos.

Nunca llueve el veintinueve y los enamorados no temen ensuciarse los zapatos.

Bésame pronto o se me caerá un te quiero.

Necesitas llenar los espacios de vacío. Ver más allá para ser más grande. Ser mayor cuando te hagas mayor.

Y se te olvidara lo importante. Esas irrefrenables ganas de amar se caerán junto a las hojas de tu calendario.

Amor amaba amarte, amar amaría amando amarse amándose.

Cada arañazo en la espalda es tuyo. Y Febrero es el diferente.

Cada gota de mi sudor que te caía, estamos haciendo una película.

Cuanto interés tienes por saber lo que es el cine... cuanto interés en conocerte, en conocerme.

¿Y quien dirige? La respuesta eterna a esa pregunta será Jean Luc cine Gordard.

¿Quién sale? Jamás diré tu nombre en vano. Pero es el mismo que susurro en tu oído repetidamente muchas noches, cuando mi respiración se acelera.

Es un placer para el mundo verte sonreír, sobretodo cuando sabemos que escribir es tan fácil. Solo es juntar palabras, ellas toman solas un sentido y si no tú lo explicas.

Te gusta cuando no pasa nada, excepto el tiempo atrapado en nada.

Por eso lo hago. Aunque a veces se me olvide...

No hay comentarios: