Estoy rendido, desfallecido, ha sido un día duro y para colmo mi teclado no escribe tildes…
Ha sido duro pero bonito, creo que esculpiré mi camino hacia la felicidad trabajando. Si, solo en esos momentos rozo mi vaga y lejana idea de felicidad.
Es muy tarde, me duelen las piernas, me pesan los parpados, pero mi puta cabeza nunca para, no desconecta. ¿Todavía no entiendes porque hago ciertas cosas?
Lo único que vale es escribir. Escribir es reescribir y como oficio no se lo recomiendo ni a esos seres tan queridos que son mis enemigos.
Pobres almas torturadas, todas las que no han llegado a trabajar en la era de la informática. En la era en que las vendíamos baratas. Aun con todo eso, cambiaria toda mi carpeta de textos de Works, por la ya cincuentona papelera, rebosante de courrier 12 de I.A.L Diamond.
No puedo dormir al lado de mi ordenador, son ya varios los días que llevo sin hacerlo y mañana volveré a madrugar para ir a currar…
Si no es el montaje, es un nuevo guión o la planificación de lo que queda o asomarme por la página del instituto nacional de meteorología a ver si no me llueve rodando exteriores o yo que se…
Un fotograma menos, aquí dos mas y me acuesto. Pues no. Aunque este el ordenador ya apagado ni de coña me duermo, escribo, garabateo en un cuaderno, al final vuelvo a encender la maquinita destildada.
Orson Wells decía algo así como que; yo no es que sea muchos yos, es que ustedes son pocos ustedes. Bendito sea y además dormiría y todo. Es la diferencia entre ser un genio o ser un insomne de mierda, que no deja de rascarse la cabeza, con gesto de tener ladillas y pose de tener garrapatas.
Hoy estoy un poco resentido conmigo mismo, porque ya son las cinco y en tres horas me suena el despertador y lo peor es que ayer y el día anterior me pasó lo mismo.
Se que te ha costado, pero has sonreído en algún momento, espero que halla sido el adecuado, por tu bien mas que nada y así mejor nos llevaremos.
Cuando con buenas intenciones me presentan a alguien que dicen que es “como yo” instantáneamente le doy mis condolencias.
La trapecista que quería que la invitaran a bailar
Hace 14 años
